La Yama’a islámica de Al-Andalus Liga Morisca, es una organización que nace a finales de los años 70 o principios de los 80, en un intento por devolver al pueblo andaluz el Din perdido tras la conquista cristiana, mediante el conocimiento de la historia de Andalucía y su relación con el ‘Din’ islámico. La organización que encabezaron Ali Kettani y Abderrahman Medina experimento un rápido crecimiento, siendo el referente del Islam en Andalucía, en el Estado español e incluso en todo el mundo Occidental.
Este crecimiento, basado en la ‘conversión’ de andaluces al Islam no pasó desapercibido para algunos hermanos de la Umma que decidieron apoyar económicamente los proyectos de la Yama’a, pudiéndose adquirir una serie de inmuebles para el servicio de las distintas comunidades que fueron surgiendo por todo el territorio andaluz.
Se adquirieron casas en Sevilla, Jerez, Málaga, Almería y Córdoba. En esta última ciudad, sede nacional de la Yama’a en aquella época, existe un importante patrimonio que daba alojamiento a la ‘Universidad Averroes’.
Esta pujanza económica y organizativa atrajo a individuos sin escrúpulos, fracasados en intentos de notoriedad profesional y política que vieron en la Yama’a una posibilidad de medrar social y económicamente.
El fracaso de la Universidad Averroes provocó una crisis financiera y social en el seno de la Yama’a que trajo consigo el descontento de la masa social, lo que posibilitó que un siniestro personaje, se aupara a la Presidencia de la Yama’a. Con promesas falsas y engaños consigue manipular al número suficiente de hermanos para conseguir su propósito.
De aquí en adelante, un plan largamente urdido para hacerse con el control definitivo de la Yama’a y de todo su patrimonio.
Desde su elección como Presidente asume un control absoluto sobre la comunidad, no permitiendo ni a Secretario General ni a Tesorero desarrollar su trabajo. Esto provoca una crisis en Almería y la salida de un buen número de hermanos de la Yama’a. La crisis de Almería se extiende al resto de la organización, ante la alarma por la forma de gestión de su Presidente: Sr. Checa.
Aquí comienza a ejecutar el plan previamente pensado: obtener el control absoluto de la Yama’a desarticulando la base social y apoyado en un reducido grupo de incondicionales a los que controla a través de técnicas de manipulación sectarias.
Comienza una campaña de difamación, mentiras, bulos, engaños y calumnias contra los hermanos de Almería que habían salido de la organización, así como contra los hermanos de Sevilla por su apoyo a los primeros. Mediante calumnias, consigue su meta: crear odio, recelo y desconfianza contra todo aquel que osara enfrentarsele o simplemente discutir sus decisiones. El proceso de conversión de la Yama’a en ’secta’ en torno a un ‘gurú’ había comenzado. Los lazos de los hermanos de Almería con el resto de la comunidad se habían roto. Su relación con el mundo exterior era a través de los ojos del gurú, que día tras día iba inoculando la ración de odio en la sangre de sus fieles. Un paso cumplido: la división de la comunidad. La demonización de los ‘disidentes’ había tenido éxito. Nadie les dirigia la palabra y mucho menos escuchaba a estos ‘disidentes’. Las fuentes de información de los ‘fieles’ provenía exclusivamente de su ‘gurú’. La manipulación de este grupo de personas compuesto por gentes inocentes, confiadas, de buena voluntad, musulmanes de nobles intenciones, de las que se había rodeado, estaba conseguido.
Ya se podía dar el siguiente paso: la expulsión de la comunidad de Sevilla. Y así se hizo. Se convoca una asamblea nacional para tal fin, aprobándose la expulsión de los hermanos sevillanos, aunque dicha expulsión nunca llegó a ser efectiva por defectos de forma en la convocatoria de la asamblea y por irregularidades de la misma. Entre las irregularidades, la no convocatoria de todos los hermanos y la convocatoria fraudulenta de otros, mediante el envío de citaciones a direcciones en las cuales los hermanos ya no residian…y no por error, sino conscientemente de ello, con el objeto de asentarlos de la asamblea.
Tras el ‘excelente’ resultado de la asamblea y la ‘expulsión’ de la comunidad de Sevilla y el alejamiento de parte de la comunidad de Almería, ya podemos ir al siguiente paso: la comunidad de Córdoba. Pero había un impedimento: el prestigio, el carisma, el cariño y el reconocimiento de muchos hermanos hacia Abderrahman Medina, por entonces Secretario General.
Se inicia contra Abderrahman el mismo proceso que contra los ‘disidentes’ de Almería y Sevilla: calumnias y mentiras que día tras día van calando en los ‘fieles’ hasta que consigue que estos le vean como un ‘enemigo de la Yama’a’ y admitan cualquier acción contra él.
El desencuentro posterior entre el Sr. Checa y Medina, buscado por el primero, tiene como consecuencia la dimisión del cargo de ‘Secretario General’ de Abderrahman Medina. Ya no era imprescindible la expulsión de Córdoba, pues con Medina fuera de la dirección tenía las manos libres para actuar en consecuencia con el plan trazado.
Al no elegirse un nuevo secretario, el cargo del mismo pasa al Tesorero, Anuar, por entonces persona de confianza del Sr. Checa y fácilmente manipulable por su excesiva confianza en el gurú y por su desconocimiento de las intenciones y manipulaciones de este, hasta el punto de no disponer de los libros de la organización (libros de socios, de actas y contable), siendo responsable de los mismos por concurrir en él los cargos de Secretario y Tesorero, firmando todos los documentos que se le presentaban sin recibir explicaciones del objeto de los mismos.
En este periodo se hacen bastantes viajes al extranjero en busca de financiación para proyectos faraónicos, y para negocios al frente de los cuales estaría …adivinad quién. La peculiaridad característica de todos estos proyectos consistía en la titularidad de los mismos. Estos no se presentaban para que las posibles inversiones aumentaran el patrimonio de la Yama’a islámica de Al-Andalus, sino que estarían a nombre de Fundaciones o Sociedades controladas y gestionadas exclusivamente por el Sr. Checa. Pero en esta sociedad globalizada ya no quedan tontos en ninguna parte del mundo, y los posibles donantes no aceptaron ninguno de los proyectos por la desconfianza que suscitaba la titularidad de los mismos.
Fallidos los intentos de financiación ‘particular’ con los hermanos árabes, recurrieron a lo que denominaban ‘plan B’, consistente en la enajenación de los bienes de la Yama’a. Este plan B comienza con la venta de un local en Málaga y un solar en Casarabonela, en la provincia de Málaga.
La venta del local de Málaga se hace mediante documento privado el día 31 de Diciembre de 2005, por la cantidad de 69.000 €, cobrando en efectivo 10.000 € y el resto, 59000 € a la firma de la escritura pública que se produjo el 13 de Febrero del 2006.
Hay dos cosas que llaman la atención de esta operación de compra-venta inmobiliaria:
1,- El precio. Según valoración pericial que ’subiremos’ a esta web, el valor de dicho local asciende a la cantidad de 480,000 €. Si se vendió en 69,000, ¿donde está el resto? ¿se cobro alguna cantidad en negro y no se ha declarado?
Ni el secretario y Tesorero de entonces, tuvo noticias de las características de esta operación, ni le consta que dichos importes hubiesen sido ingresados en las cuentas bancarias de la organización.
2,- Es muy significativa la forma de pago de las cantidades escrituradas: efectivo metálico. En este tipo de operaciones, donde se manejan cifras considerables, lo habitual es cobrar en un cheque bancario conformado por el banco del pagador. ¿Porqué esta operación se hace en efectivo metálico?. ¿Donde está el dinero? Y si no está…¿en qué se ha gastado?.
Algunos hermanos ya comienzan a sospechar de ‘irregularidades’ en la gestión económica de la Yama’a. Algunos hermanos, como por ejemplo Anuar, solicitan del Presidente Sr. Checa, rindan cuentas de su gestión económica, a lo que este le responde ofreciéndole dos opciones: la renuncia voluntaria o la expulsión. Por este motivo, el Secretario y Tesorero, Anuar, dimite verbalmente de todas sus responsabilidades.
Como la venta de Málaga había salido bien (no sospechaban entonces las acciones legales que se le vienen encima) decidieron dar otra vuelta de tuerca en el proceso de ‘privatización’ de los bienes islámicos en posesión de la Yama’a. Esta vez le tocaba a Córdoba, donde tras la dimisión de Medina como Secretario General, la comunidad cordobesa estaba en crisis y prácticamente inactiva, por lo que pensaban que no opondrían mucha resistencia a la enajenación del patrimonio inmobiliario. Es por ello por lo que se convoca una Asamblea nacional el día 1 de Agosto de 2007, miércoles, en Almería, a las 9,15 horas (la fecha, como podeis imaginar, se elige para facilitar la participación a los hermanos). El único punto del día es la venta del patrimonio de Córdoba, el mayor de la Yama’a. Para una asamblea de la importancia de esta por el tema a tratar, no se convoca a nadie que de antemano no estuviera de acuerdo con dicha venta. El caso más significativo es el de Medina. En conversación con Omar Checa, cuando se le pregunta si Medina está informado sobre las intenciones de vender ‘Córdoba’ y si estaba convocado a la asamblea, responde que no, que la convocatoria se le ha hecho de forma que no la reciba pero que tampoco pueda impugnar la asamblea. Como podeis ver, premeditadamente se engaña a parte de la comunidad, a todos aquellos que no están de acuerdo con el expolio.
El engaño y la mentira llegan a tal punto, que hermanos que no eran miembros de la Yama’a y que residían fuera de Almería, son llamados quince dias después de la asamblea nacional para darles de alta en el libro de socios con fecha anterior a la asamblea (además, saltándose el acuerdo existente de no aceptar más miembros hasta que una asamblea nacional lo decidiera) y firmar el acta de la misma, con la particularidad de que cuando fueron a firmar el acta estaba en blanco, firmándola por las presiones recibidas y los alegatos a la falta de confianza en el gurú.
Una actitud ‘digna’ de un dirigente islámico. Todo vale, la mentira, el engaño, la maledicencia, la calumnia…para conseguir vivir del patrimonio conseguido con el esfuerzo y la generosidad de muchos hermanos.
A raiz de esto, saltan todas las alarmas, y muchos hermanos que no se habían dado cuenta de las intenciones de Omar Checa, ante la evidencia de los hechos deciden actuar y no quedarse parados contemplando como se dilapida el patrimonio de todos los musulmanes.
Los contactos entre los hermanos de todas las comunidades de la Yama’a fructifican en la convocatoria de una Asamblea nacional en Sevilla el día 1 de Diciembre de 2007. El camino hasta llegar al 1 de Diciembre en Sevilla, no estubo exento de obstaculos, pues los intentos del Sr. Checa por impedir la celebración de la asamblea fueron innumerables. Desde que a la sede de la Yama’a en Almería comienzan a llegar burofax desde todas las comunidades con la solicitud de convocar Asamblea nacional en Sevilla, la maquinaria que tan buenos resultados le había dado en el pasado se pone en marcha: llamadas diarias a numerosos hermanos con amenazas, coacciones, intentos de ‘arreglo’, intentos de dividir a los ‘disidentes’ mediante la divulgación de rumores, calumnias, mentiras, con el objeto de enemistar a unos con otros. Las calumnias han sido de un nivel, que me da vergüenza ponerlas en boca de un ‘musulman’, sobre todo por ser referidas a hermanos. Acusaciones de ‘estar infectado de sida’, ‘homosexual’, ‘problemas mentales’, ‘causar conflictos diplomáticos con Marruecos’, ‘venderse al maligno: Mansur Escudero’, ‘estafador’, etc. han sido moneda corriente contra numerosos musulmanes para sembrar el odio y el rencor entre hermanos, que tan buenos resultados le había dado en el pasado.
Un conocido escritor dijo: “no se puede engañar a todo el mundo durante todo el tiempo”. Y cuanta razón tenía. Las mentiras y calumnias ya no surtían el efecto esperado. La credibilidad de este Sr. había caído tan bajo ante el peso de las evidencias, que muchos hermanos abrieron los ojos y el día 1 de Diciembre nos encontramos en Sevilla, en la ‘Casa de la Yama’a’ un gran número de musulmanes procedentes de todas las comunidades: Almería, Sevilla, Jerez, Granada, Córdoba, Málaga…dando el primer paso para devolver a la Yama’a a la situacicón de legalidad y compromiso con los musulmanes, de la que nunca debería haber salido.
Junio 16, 2009 a las 8:19 am |
[...] YAMA’A ISLÁMICA DE AL-ANDALUS: UN INTENTO DE EXPOLIO [...]